De Lázaro Cárdenas a López Obrador: legado de izquierda y el espíritu de Emiliano Zapata
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Multimedios Informativos| por: Eduardo Ramirez Fecha: 2025-08-09
Galeria: Natalicio de Emiliano Zapata 2025
Este 8 de Agosto se conmemoro el 146 aniversario del natalicio de Emiliano Zapata Salazar, nacido el 8 de agosto de 1879 en Anenecuilco, Morelos. Su figura es símbolo de resistencia, justicia social y defensa de los derechos del campesinado, con el lema inmortal de “Tierra y Libertad”.
En la historia presidencial de México, dos nombres destacan por encarnar, en diferentes épocas, el espíritu de las demandas de Zapata: Lázaro Cárdenas del Río y Andrés Manuel López Obrador. Ambos, desde sus contextos, representan referentes de la izquierda mexicana, con políticas orientadas a los sectores más desfavorecidos y a la soberanía nacional.
Lázaro Cárdenas: el presidente que transformó la Revolución en política pública
Entre 1934 y 1940, Lázaro Cárdenas se ganó un lugar privilegiado en la memoria nacional. Su gobierno nacionalizó el petróleo en 1938, impulsó una profunda reforma agraria y fortaleció los derechos laborales. Fue cercano al pueblo y supo transformar las demandas sociales de la Revolución Mexicana en políticas de Estado.
Cárdenas no solo entregó tierras, sino que también modernizó el campo, apoyó a los campesinos organizados y defendió con firmeza la soberanía frente a intereses extranjeros. Muchos historiadores lo consideran el presidente de izquierda más auténtico del siglo XX.
Andrés Manuel López Obrador: la izquierda del siglo XXI
Ocho décadas después, Andrés Manuel López Obrador se convirtió en el primer presidente de izquierda del siglo XXI. Electo en 2018, y tras recibir la constancia de mayoría el 8 de agosto de 2018, ha buscado fortalecer programas sociales, rescatar empresas estratégicas y dar un giro al modelo económico hacia un nacionalismo popular.
Su administración ha hecho énfasis en la atención directa a las comunidades, en el combate a la corrupción y en un discurso que reivindica el papel del Estado como garante de justicia y bienestar. Aunque sus políticas son objeto de debate, es innegable su intención de retomar principios que recuerdan a Cárdenas y, en su raíz, a Zapata.
El vínculo con Emiliano Zapata
Emiliano Zapata nunca fue presidente, pero su influencia es indeleble. Lideró el Ejército Libertador del Sur durante la Revolución Mexicana, defendiendo el derecho de los pueblos a la tierra frente a las haciendas y el poder central.
Su lucha inspiró movimientos campesinos y políticas públicas en distintos periodos de la historia de México. Cárdenas materializó muchas de esas demandas con la reforma agraria, mientras que López Obrador ha buscado incorporarlas a la política social contemporánea.
Diferentes tiempos, un mismo ideal
Zapata, desde la trinchera armada, enfrentó a un sistema injusto y buscó redistribuir la tierra.
Cárdenas, desde la presidencia, llevó esas ideas a la realidad institucional con reformas profundas.
López Obrador, en un México globalizado, ha intentado adaptar ese legado a políticas modernas de bienestar social.
Los retos que enfrentaron y enfrentan son distintos, pero la base ideológica coincide: la defensa de los sectores vulnerables y de la soberanía nacional.
Un legado vivo
Conmemorar el natalicio de Zapata no es solo recordar la historia, sino reflexionar sobre la vigencia de sus ideales. En un país que aún enfrenta desigualdad y concentración de la riqueza, su mensaje sigue siendo un llamado a la acción política y social.
En las palabras del propio Zapata: "La tierra es de quien la trabaja". Esa frase, repetida por generaciones, ha servido de guía para líderes que han intentado cambiar la estructura social de México.
Hoy, el desafío para quienes evocan su figura —como Cárdenas en su momento y López Obrador en la actualidad— es convertir ese legado en resultados tangibles que mejoren la vida de los más desfavorecidos.
La historia enseña que los discursos y las imágenes simbólicas son importantes, pero solo las acciones concretas pueden honrar verdaderamente la memoria de quienes lucharon por un México más justo.
El natalicio de Emiliano Zapata es más que un aniversario histórico. Es un recordatorio de que la justicia social, la defensa del campesinado y la soberanía siguen siendo temas pendientes. En el puente que une a Zapata, Cárdenas y López Obrador, se encuentra la esperanza de un país que no olvida que sus cimientos se forjaron con lucha, dignidad y compromiso con el pueblo.